Lo cierto es que el diseño como profesión llegó mucho maás tarde que la práctica del diseño que apareció por primera vez en la historia evolutiva de la mano de Homo Habilis, hace 2.5 millones de años. Los proto-humanos diseñábamos mucho antes de caminar en forma erecta: . 400 .000 años atrás empezamos a fabricar lanzas; , y hace 40 .000 años, además de atrás no solo produciríamos  herramientas especializadas, sino que también empezamos a pintar cuevas y a decantar nuestro ADN cultural actual; .

 

Ddiseñamos ciudades desde el año 8 .000 a. AC.;. Hace 5 .000 años atrás nos iniciamos en el diseño gráfico y la tipografía en Sumeria, con el alfabeto cuneiforme. L y lo demás (tantas cosas y tan variadas), es historia mucho máas reciente.

La pulsión de diseñar: dar cuenta de una situación, imaginar otra mejor y operar para convertirla en realidad, está en nuestros genes humanos desde siempre. La palabra diseño empezó a usarseusándose como verbo a mediados del siglo XVI y como sustantivo recién 50 años máas tarde. Varios siglos después, mas tarde el Premio Nobel, Herbert Simon, autor del semianal “The sciences of the artificial”, nos  ofrecióería una definición generativa del diseño que cubre casi todas sus instanciaciones posibles.

 

Para Simon, diseñar es arbitrar cursos de acción que apuntan a cambiar situaciones existentes en busca de otras máas deseadas. Bajándonos de la abstracción podemos interpretar esta definición a partir de su puesta en uso por las diversas ramas del diseño: diseño industrial,; diseño gráfico;, diseño textil,; diseño de mobiliario;, diseño de transporte;, diseño educativo;, diseño de sistemas;, diseño urbano;, diseño de liderazgo;, diseño de management;, diseño de interfaces;, diseño web.

 

Tanta variedad requiere de alguna unidad conceptual y de propuestas operativas basadas en los desafíos que las realidades del tercer milenio le plantean al diseño. Es por eso que cualquier manifestación del diseño debe:

 

 

1. Aactuar sobre el mundo físico.,

2.. Resolver necesidades humanas.;

3. Ggenerar entornos construidos..

 

La velocidad, los cambios, la profusióon tecnológica y ; la globalización de todas las experiencias, suman a estos tres requisitos históricos del diseño (que orientaron su funcionamiento durante varios siglos) nuevos desafíos generados por:

 

4. . Las fronteras cada vez máas opacas entre artefactos, estructuras y procesos.

5. Los marcos industriales, económicos y sociales cada vez más amplios..

5. Marcos industriales, económicos y sociales cada vez mas amplios.

 

6. . La complejización crecientes de las cada vez más complejas necesidades, requerimientos y constricciones de los entornos.

7. Los c7. Contenidos informacionales que van mucho máas allá de las sustancias físicas..

 

Curiosamente, gran parte del diseño que hoy se sigue practicando hoy y que se sigue enseñando en las escuelas, de diseña - con honrosas excepciones,- se ha quedado anclado en los puntos 1 a 3.

 

No alcanzan ni la teoría, ni los conceptos convencionales,, ni los enfoques disciplinarios, ni la habilidad o calidad de un cerebro o dos, para dar cuenta de tanta demanda confusa e hiperdeterminada. Por eso, diseñar en 2016 supone también, atender también a los siguientes desafíos conceptuales:.

8. Entornos complejos que están atravesados por los proyectos o productos máas allá de los límites físicos de muchas organizaciones, púublicos o usuarios.

 

9. Proyectos y productos que deben satisfacer intereses y necesidades muy encontradas entrede los usuarios.

10. Demandas crecientes y contradictorias en todos los niveles de la producción, distribución, recepción y control de los productos que exigen esfuerzos sobrehumanos (de allí el auxilio cada vez menos instrumental y maás conceptual de ciertas máquinas para poder cumplirlas).

Aunque la mayoría de las universidades no lo reconocen, aunque muchos estudios de diseño miran para otro lado,;  aunque las demandas políticas ignoran supinamente que diseñar para la simplicidad es totalmente distinto que diseñar para la complejidad actual (plagada de efectos no queridos, de consecuencias no intencionales y de paradojas pragmáticas de todo tipo), la mayoría de los desafíos actuales (bBig problems, Bbig questions, Bbig challenges, Wwiicked pProblems, dipolos) exigen habilidades de planificación analíticas y sintéticas que no emergen de la mera práctica,. Y  para las cuales haber resuelto los problemas de ayer y de hoy no garantiza ningún efecto positivo a futuro.

Por eso, el genial Donald Norman, en un post parteaguas insiste en que sin olvidar el lado artístico del diseño, necesitamos un nuevo tipo de diseño educativo, máas riguroso y, mas  científico, que preste muchao máas atención a las ciencias sociales y del comportamiento, a la tecnología y también a los negocios.

 

En este sentido, Por eso necesitamos una reconceptualización integral del diseño, considerando pero no solo de cómo diseñar, sino para qué diseñar, desde dónde diseñar y, para quién diseñar.

 

 

W. Edwards Deming hablaba en 1993 de “conocimiento profundo”; por la misma época, Clifford Geetrz por la misma época nos instaba a hacer “thick descriptions”; y, décadas antes, Michael Polanyi nos instabainvitaba a recuperar el valor del “conocimiento tácito”.

Para todos estos autores, entender y reinventar el mundo colindante (hoy infinitamente máas complejo que hace 25 o 50 años) exige introducir en la operación del diseño al “system thinking” y a los procesos involucrados en los sistemas,; la comprensión de las variaciones, así como ; mucha epistemología y, psicología de la interacción y las interfaces. La feliz conjunción de todas estas miradas y operaciones redundóará en el “deep design,” una variante muy sofisticada del design thinking.

 

Efectivamente, en el momento en que la profesión del diseño inicia una transformación cualitativa, cuando nos encontramos con una intersección inconsuútil entre tecnología y biología generando nuevas fronteras como el “bBiodiseño”, o bien,; cuando el “processing” y el “algodesign” dejan entrever un diseño emergente y autónomo de los cánones humanos, vemos de pronto bastardear procesos complejos a travése del comodín del pensamiento de diseño que todos enarbolan, pero que casi nadie practica.

 

 

Debemos ser cuidadosos en estos trasvases y transportes conceptuales si no queremos herir de muerte ael consejo que hace más de medio siglo nos daba Georges Canguilhem:  hace mas de medio siglo atrás cuando nos instaba a que “trabajar un concepto es hacer variar la extensión y la comprensión, generalizarlo incorporándole características excepcionales, exportarlas fuera de su región de origen, tomarlo como un modelo o viceversa buscarle un modelo, conferirle gradualmente por transformaciones regladas, la función de una forma”.

Así como debemos rescatar al pensamiento de diseño de los usos máas pedestres y meramente retóricos, tan en boga actualmentehoy, estamos en un momento de rediseño de la idea misma de prácticas del diseño, hoy máas que nunca  necesarias que nunca dada la complejidad y confusión que reina en el mundo tanto de los hechos como de las ideas.

 

Como siempre debemos ser cautos y atrevidos a la vez. Diseñar para lo que tenemos (en lo que se pueda mejorar) y diseñar para las fronteras y los límites en donde entran la biotecnología, la nanotecnología, los nuevos materiales, los negocios sociales. Diseñando sobretodo para lo que no existe y que no existirá sino apuntamos convencidos en la dirección de lo especulativo, de lo improbable, de lo no deseado, de lo temido por los poderes de hoy y de siempre.

 

Referencias

Friedman, Ken & Stolterman, Erik. “Series Forward”. Design thinking, design theory. The MIT Press, 2012.

Norman, Don. “Why Design Education Must Change”. Nov 26, 2010. Recuperado de http://bit.ly/28YNW0h

Lipovetzky, Gilles & Serroy, Jean. La estetización del mundo. Vivir en la éepoca del capitalismo artístico. Barcelona, Anagrama, 2015

Morin, Edgar. El paradigma perdido. Ensayo de bioantropologíia. Barcelona, Gedisa, 1973.

Myers, William. Biodesign. Nature, Science, Creativity. Londres, Thames and Hudson, 2012.

Simon, Herbert. Las ciencias de los artificial. Méxixco, Trillas, 1967